Cinema Consciente dignifica a víctimas del conflicto en el exilio en Catalunya

La iniciativa, liderada por ACONPAZ con el acompañamiento de la Unidad para las Víctimas, utilizó el cine foro como herramienta de memoria, diálogo y resignificación para personas migrantes y exiliadas en Barcelona, Girona y Lleida.

Catalunya, España. A través de la estrategia Cimientos y la iniciativa Cinema Consciente, la Unidad impulsó un proceso de reparación simbólica con víctimas del conflicto armado colombiano residentes en Catalunya, usando el cine como recurso pedagógico y de memoria viva.

El proyecto “Cinema Consciente: Memoria, Identidad y Dignidad en el Exilio” combinó proyecciones presenciales y virtuales con espacios de conversación orientados a posicionar públicamente las memorias de las víctimas, fortalecer la cohesión comunitaria y aportar a las garantías de no repetición desde un enfoque de derechos humanos. La selección y curaduría de las películas se definió en una reunión de trabajo del equipo del proyecto, en la que se revisaron propuestas y se escogieron las producciones a proyectar según su pertinencia temática y las características de las poblaciones participantes.

Los cine foros presenciales se desarrollaron en Barcelona, Girona y Lleida, con participación diversa en términos de género, pertenencia étnico-racial, orientación sexual y edad, lo que permitió garantizar un enfoque diferencial e intercultural. En estos espacios, las y los asistentes reflexionaron sobre la cultura, la identidad colombiana, la migración y el exilio, así como sobre el uso del lenguaje audiovisual como instrumento de encuentro y dignificación colectiva.

Adicionalmente, se realizó una sesión virtual de Cinema Consciente concebida como espacio formativo y participativo para profundizar en estas temáticas y ampliar la participación de víctimas en el exterior. La jornada de cierre se llevó a cabo en L’Hospitalet de Llobregat, con la presencia de organizaciones sociales, colectivos culturales y personas migrantes y exiliadas, consolidando un escenario simbólico para reafirmar el compromiso con la paz, los derechos humanos y la dignificación de las víctimas.