Escudo de Colombia y texto de la Unidad para las Víctimas

Un llamado a la paz y la protección de la infancia en Turbo

En el marco del Día de las Manos Rojas, entidades del Sistema Nacional de Atención y Reparación Integral a las Víctimas (SNARIV), artistas, e integrantes de la comunidad se reunieron en Turbo, Antioquia, para abordar la problemática del reclutamiento forzado de niños, niñas y adolescentes en la guerra.

La Unidad para las Víctimas en Urabá conmemoró del Día de las Manos Rojas, una fecha que pone de presente la continuidad del uso de niñas, niños y adolescentes en los conflictos armados. En Turbo, Antioquia, la entidad lideró una jornada que llamó a una reflexión fundamental: para que la paz sea una realidad, el país debe proteger a la niñez en todos los rincones del territorio.

La jornada comenzó con una presentación musical a cargo del grupo de bullerengue Corazón de Tambó. Luego, 25 niñas, niños y adolescentes de los sectores pescadores 1 y 2 participaron de un taller sobre sus derechos. También se realizó una sesión de piezas artísticas para concientizar a las entidades sobre la problemática del reclutamiento forzado y para transmitir el mensaje: ‘NUNCA MÁS: Niñas, Niños y Adolescentes en la Guerra’. Del espacio participaron varias entidades del Sistema Nacional de Atención y Reparación Integral a las Víctimas (SNARIV).

Durante el primer momento, las niñas, niños y adolescentes plasmaron peticiones frente a sus derechos y a la no utilización de la niñez en actividades relacionadas con grupos al margen de la ley. En el segundo momento, tuvieron la oportunidad de presentar sus creaciones y percepciones a las entidades que hacen parte del SNARIV.

Además de las afectaciones que ha ocasionado el reclutamiento forzado en el territorio, existe otra problemática: la persistencia del subregistro en las cifras de afectados. Si bien han optimizado los sistemas de información y los mecanismos que existen para proteger los derechos de las niñas, niños y adolescentes, el miedo, la persistencia de la guerra y las dinámicas cambiantes de esta, han limitado la consolidación de un registro veraz.

Para Leslie Paz Jaramillo, directora de la Unidad en Urabá – Darién, señaló que es apremiante seguir trabajando para eliminar las barreras de acceso y por la protección de esta población: “En este distrito tenemos registrados cerca de 60 casos y a nivel territorial son cerca de 300 víctimas las que tenemos registradas, este es un subregistro muy importante, porque han sido las personas de esta subregión las que han sido reclutadas por distintos grupos armados, que se han movilizado en todo el territorio Nacional, por lo que también, se hace un llamado a que no normalicemos este hecho victimizante”.  

La parte central del evento, sin duda, fue la participación de las niñas, niños y adolescentes quienes recibieron la respuesta de las entidades y actores sociales, los cuales, a su vez, plasmaron su compromiso para prevenir la vinculación de los menores de edad con grupos armados. Estos fueron ubicados junto a las piezas realizadas por las niñas, niños y adolescentes y compartidos públicamente, simbolizando un compromiso tangible hacia un futuro más seguro para la infancia y la construcción de la paz en el territorio.

“Soy madre de un niño, la actividad de hoy me pareció muy buena porque a través de esta vemos la importancia del cuidado de nuestros niños, una enseñanza a rechazar el abuso y maltrato a los niños”, expresó Milena Cuesta, madre de uno de los menores de edad participantes.