Más de 11.200 personas y 30 instituciones educativas se benefician con esta medida, cuya inversión supera los $930 millones para recuperar el tejido social.
Comunidades afectadas por el conflicto en Cajibío y Silvia recibieron insumos agrícolas y piscícolas como parte de su proceso de reparación colectiva. Estas entregas fortalecen la seguridad alimentaria y la economía local.
Junto al Departamento Nacional de Planeación (DNP) y Prosperidad Social, la entidad articula soluciones definitivas de vivienda, tierras e ingresos para 8,9 millones de víctimas, superando el asistencialismo.
La entidad acompañó a unidades productivas de confección y artesanías lideradas por sobrevivientes del conflicto, reafirmando su compromiso con la entrega de insumos para el fortalecimiento económico.