Dic
28
2018

Cooperación coreana beneficia a 9 comunidades del país

Serán 15 mil personas a las que impactará un proyecto de soluciones duraderas para la prevención del conflicto, que opera con recursos de Koica y el apoyo de ACNUR y la Unidad para las Víctimas.

ARAUCAARAUCA

Este año arrancó un proyecto que busca soluciones duraderas para el establecimiento de la paz en Colombia, que impacta a 9 comunidades en 5 departamentos del país.

“Vamos a trabajar con 15 mil personas durante dos años y medio”, explicó Edna Pulido, coordinadora nacional del proyecto ‘Consolidación de la paz en Colombia a través de soluciones duraderas para víctimas de desplazamiento en asentamientos urbanos informales’, que cuenta con una inversión de 5 millones de dólares de la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (Koica).  

Son comunidades de Antioquia, Putumayo, Chocó, Norte de Santander y Arauca, en las que se trabajará en tres líneas de acción. Las dos primeras están dedicadas a fortalecer la presencia y capacidad institucional “para que los efectos de la ley 1448 (o ley de Víctimas) pueda visibilizarse a través de lo que están haciendo las entidades”, señala Pulido.

La otra línea está dedicada al desarrollo comunitario, a través de la participación, la empleabilidad, la productividad, el mejoramiento en la calidad de vida y la legalización de predios.

Uno de los principales objetivos es, justamente, que al finalizar el proyecto las 9 comunidades, que hoy están asentadas en territorios ilegales, sean legalizadas y cuenten con los derechos que les garantizan una vida digna.

 
‘Que nuestros sueños se hagan realidad’

“No tenemos alcantarillado, agua potable, ni energía”, explicó Alberto Ortega Martínez, presidente de la Junta de San Vicente de Paul, uno de los tres barrios de invasión que conforman el sector de Bello Horizonte con los que está trabajando el proyecto en Arauca.

Eso solo es posible cuando el terreno está legalizado, y por eso para ellos es tan importante dar ese paso que Koica, Acnur y la Unidad para las Víctimas vienen adelantando con la Alcaldía de la ciudad.

María Lourdes Castellanos, secretaria de gobierno municipal, señaló que ese apoyo del proyecto le permite a la administración local realizar acciones efectivas e invertir recursos en ayudas a esta comunidad. Son en total 1116 familias, ubicadas en un área de 23 hectáreas sin legalizar.

Son comunidades afectadas además por historias de desplazamiento y otros hechos victimizantes, y que actualmente viven en desempleo o subsistiendo de empleos informales.

“Cada quien busca la forma de responder con sus obligaciones. Son vendedores ambulantes, mecánicos, panaderos o sastres”, explica el líder de la comunidad, que agradece también la gestión de los miembros del proyecto para lograr “que nuestros sueños se hagan realidad”.

En ese sentido se ha venido adelantando una ruta de empleabilidad con apoyo del Sena y Confiar, la caja de compensación familiar de la región. El proceso ha implicado orientación laboral, capacitación y talleres en competencias claves.

Así mismo, se ha buscado la manera de modificar los imaginarios, apoyar procesos de resolución de conflictos, y fortalecer las habilidades comunicativas de los jóvenes.

“El proyecto lo llevamos muy ordenadamente. Es algo que va hacia adelante, vamos bien”, indica Ortega.

El proyecto en otras ciudades

En Putumayo
El proyecto apoyará a tres comunidades asentadas informalmente por el conflicto armado, en dos barrios y un cabildo indígena en Mocoa.

En Chocó
Koica, Acnur y la Unidad llevan a cabo un proyecto para transformar y mejorar las condiciones de vida de las víctimas del conflicto asentados en el barrio La Victoria, de la zona norte de la capital chocoana.

En Turbo
La apuesta impactará aproximadamente a 3.000 personas, de 504 familias, en su mayoría desplazadas del Bajo Atrato, que ahora viven en zona de manglar y se ocupan, principalmente, en la pesca y trabajos informales.

En Cúcuta
La Unidad, Acnur y Koica intervendrán dos barrios de Cúcuta en los que buscan mejorar el entorno y la calidad de vida de sus habitantes con el objetivo de ayudar a la consolidación de la paz y a la población víctima.