Bogotá, D.C. 10 de julio de 2026
En cumplimiento de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el Estado colombiano pidió perdón público por la desaparición forzada de los dos jóvenes ocurrida en 1995, en una ceremonia construida desde el sentir de sus seres queridos.
El hilo anudado al corazón, representación de la memoria de quienes permanecen vivos en el recuerdo de sus familias, fue el símbolo que acompañó el acto de reconocimiento de responsabilidad realizado por el Estado colombiano, en cumplimiento de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos por la desaparición forzada de Jhon Ricardo Ubaté Monroy y Gloria Mireya Bogotá Barbosa.
La ceremonia reunió a familiares, organizaciones defensoras de derechos humanos, entidades del Estado y representantes de la sociedad civil en un espacio de dignificación y memoria construido a partir de las experiencias, los sentimientos y las expectativas de las propias víctimas.
Durante el acto, el Ministro de Defensa, Pedro Sánchez, ofreció excusas públicas en nombre del Estado colombiano y reconoció la responsabilidad institucional por los hechos ocurridos en mayo de 1995, así como por la falta de esclarecimiento sobre el paradero de las víctimas y la sanción de los responsables.

«Hoy, en nombre del Estado colombiano, les pido perdón a ustedes por la desaparición forzada de Jhon Ricardo Ubaté Monroy y Gloria Mireya Bogotá Barbosa», expresó el ministro, quien además reiteró el compromiso de avanzar en el cumplimiento integral de la sentencia y en las acciones orientadas a garantizar la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición.
La conmemoración estuvo marcada por un recorrido sensorial concertado previamente con los hogares afectados para transitar del dolor de la ausencia hacia la presencia simbólica. Uno de los momentos más profundos fue el paso por un túnel inmersivo guiado por un hilo rojo, símbolo de la búsqueda incesante de madres y hermanos que se han negado a aceptar el olvido durante más de tres décadas, recordando que la memoria es una construcción colectiva.



La Unidad para las Víctimas acompañó la implementación de esta medida mediante su procedimiento de Actos de Dignificación, asegurando que cada mensaje respondiera a las necesidades de la familia. Al respecto, el director (e) de Reparación, Amauri Gómez, explicó: “en este caso, el Estado colombiano, representado por el ministro de Defensa, asume su responsabilidad y reconoce el daño causado a las víctimas de desaparición forzada y a sus familias. Este reconocimiento constituye un acto de dignificación y reivindicación de sus derechos, al aceptar el sufrimiento ocasionado y la responsabilidad institucional.»

La UARIV de igual manera acompañó la implementación de esta medida mediante el procedimiento de Reconocimiento de Responsabilidades y Otros Actos de Dignificación, el cual contempla etapas de concertación, preparación participativa y realización conjunta con las víctimas, garantizando que los símbolos y mensajes respondan a sus expectativas y necesidades.


El homenaje concluyó con la entrega de flores «No me olvides» a los representantes del Gobierno, como un pacto permanente de exigencia de justicia. Este emotivo encuentro será transmitido por RTVC este 10 de julio, a las 8:00 p. m., permitiendo a la ciudadanía conocer un proceso de dignificación que reivindica una lucha histórica frente a unos hechos que nunca debieron ocurrir.





