Nov
24
2015

Las niñas, niños y adolescentes también buscan paz

La Territorial Eje Cafetero de la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas, en el marco de especial cuidado al enfoque diferencial de niñas, niños y adolescentes, atiende esta semana a cerca de 120 menores quienes fueron víctimas del conflicto armado en el país.

RISARALDAPEREIRA

Las instalaciones del estadio Hernán Ramírez Villegas son el escenario ideal para el desarrollo de las jornadas “Proyectándonos”, actividad realizada por la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas y dirigida a niñas, niños y adolescentes (NNA), a quienes se les han creado encargos fiduciarios, tal como lo determina la Ley 1448, como parte de las medidas de reparación que recibirán, tras haber sido víctimas del conflicto armado.

Esta actividad especial se estará cumpliendo hasta el próximo jueves en la Perla del Otún, durante cada jornada se atienden por parte de los funcionarios de la Unidad entre 25 y 30 menores quienes están acompañados por sus padres de familia o en algunos casos tutores.

La jornada está dividida en varios momentos: el primero de ellos consiste en el registro de asistentes y la introducción de lo que se va a desarrollar en la misma, después las madres y padres de familia o acudientes reciben información por parte de los funcionarios en cuanto a la oferta institucional y el acompañamiento a la inversión adecuada a los recursos.

La educación, la vivienda, la creación de proyectos productivos y adecuación de tierras para trabajos agrícolas, son algunos de los principales pilares en los cuales se recomienda que los menores se vayan proyectando para hacer su inversión al cumplir los 18 años, es cuando alcanzan la mayoría de edad, cuando ellos reciben la indemnización por parte del Estado.

A la par los menores de edad reciben orientación psicosocial y talleres sobre lo que significa ser sujetos de derecho, el cuerpo territorio de derechos y construcción de sueños.

“Estas jornadas son bastante importantes para nosotros ya que los menores de edad son una población muy especial. Además de tratar de superar sus miedos a través de nuestra atención psicosocial, esperamos que tomen buenas decisiones en cuanto a la inversión de la indemnización que les entrega la Unidad; queremos que ellas y ellos tengan tranquilidad económica, pero sobretodo queremos ayudar a formar excelentes ciudadanos”, puntualizó Omar Alonso Toro Sánchez, director Territorial de la Unidad en el Eje Cafetero.

En el cumplimiento de algunas de las actividades con los profesionales de la institución, los menores manifestaron su deseo de superación, pero primordialmente el anhelo de poder vivir en paz y tener la garantía de no repetición de los hechos victimizantes que debieron sufrir.

Cumplidos los talleres, los enlaces integrales se encargan de la realización del PAARI adolescente (Plan de Asistencia y Atención para la Reparación Integral), encuesta que se realiza para determinar el grado de vulnerabilidad en que se encuentran los menores, se atienden casos urgentes por parte del ICBF y se da orientación en cuanto a la ayuda humanitaria de emergencia e indemnización.