Dic
29
2020

Alianza con CUSO Internacional impulsó la formación y empleabilidad de más de 3.700 víctimas

Entre los favorecidos, según un informe recibido por el Grupo de Cooperación Internacional de la Unidad para las Víctimas, 1.195 lograron empleo formal, otros han recibido formación técnica y un grupo adicional recibieron acompañamiento empresarial.

BOGOTÁ, D.C.BOGOTÁ, D.C.

Un total de 3.736 víctimas se beneficiaron durante el 2020, con el proyecto “Empleos para construir futuro”, del Gobierno de Canadá y la ONG Cuso Internacional que le apuestan a la atención integral con ocupación inclusiva e innovadora, especialmente para personas en situación de vulnerabilidad.   

El reporte hecho público por el Grupo de Cooperación Internacional de la Unidad, precisa que del total de víctimas beneficiadas 1.195 se vincularon a un empleo formal, 3.295 han sido formadas en habilidades blandas, 286 han accedido a formación en habilidades sociales para la consecución de un empleo, 345 han recibido formación técnica, 1.617 formación complementaria y 155 han recibido acompañamiento microempresarial”.   

De acuerdo con voceros tanto del gobierno canadiense como de Cuso Internacional, el mayor impacto en la ejecución del proyecto “Empleos para construir futuro”, en beneficio de las víctimas es brindarles acompañamiento y herramientas para facilitar su acceso y permanencia a empleos formales.   

En su opinión, solo así se contribuye a su estabilidad socioeconómica y el goce efectivo de su derecho al trabajo. “El acceso al trabajo permite que las víctimas puedan transitar de la situación de indefensión en la que se encontraron por algún hecho victimizante (en especial víctimas del desplazamiento forzado) a la condición de ciudadanos/as plenos”, destacan los delegados Cuso Internacional.  

Sobre el respaldo recibido para consolidar la iniciativa en el 2020, se destaca el apoyo de 36 compañías, nueve prestadores autorizados por el Servicio Público de Empleo para el acompañamiento a la vinculación laboral, así como tres entidades del sector público. Se informa además que, desde el comienzo del proyecto, se han firmado acuerdos con 87 empresas, 59 de las cuales han participado en procesos de la Ruta Inclusiva.   

Ciudades y articulación  

El balance del proyecto demuestra también que las ciudades en las que se implementó el proyecto en 2020 fueron Bogotá, Barranquilla, Medellín y Cali. También se indica que se desarrollan acciones puntuales de acompañamiento a la vinculación laboral y apoyo a prestadores autorizados por el Servicio Público de Empleo en áreas metropolitanas de Barranquilla, como el municipio de Soledad, y de Medellín, como Rionegro.   

El informe del proyecto “Empleos para construir futuro” de 2020, resalta que la articulación de socios del sector privado y prestadores autorizados del Servicio Público de Empleo permite a las víctimas contar con herramientas para vincularse laboralmente en el presente, pero también las prepara para que puedan gestionar la consecución de un empleo formal en el futuro. Ello, derivado de los procesos formativos y acompañamiento personalizado, para que puedan adaptarse a los entornos laborales de empresas en donde puedan ejercer sus derechos y deberes laborales en igualdad de condiciones como todos/as los trabajadores/as del país. 

El reporte, de acuerdo con el grupo de Cooperación Internacional y Alianzas Estratégicas de la Unidad, incluye los retos de Cuso Internacional para continuar fomentando oportunidades laborales entre la población víctima en 2021 y precisa la importancia de continuar el acompañamiento al sector privado, público y a las víctimas, para promover la permanencia laboral. También se menciona como esencial, avanzar en herramientas virtuales de formación en los sectores privado y público, de modo que asuman un rol protagónico en la promoción del empleo para las comunidades víctimas.   

Para los delegados del Gobierno de Canadá y Cuso Internacional es crucial trabajar en el fortalecimiento de las capacidades de los prestadores oficiales del Servicio Público de Empleo en el desarrollo de los programas de inclusión laboral de víctimas del conflicto, para que realmente se logre un vínculo entre la demanda (vacantes en el sector privado) y la oferta (el talento humano).   

Se advierte en el balance que “para el 2021, esto también requerirá alianzas estratégicas con empresas que han expresado su interés en contratar a la población víctima del conflicto e identificar oportunidades y soluciones innovadoras para responder al alto riesgo de desempleo”.   

Otro tema esencial para el 2021, se relaciona con encontrar los medios de medición más útiles y la estrategia para reducir las diferencias salariales entre hombres y mujeres, de manera que se informe mejor a los responsables políticos y a los interlocutores sociales de los factores que impactan las brechas de género en el mercado laboral.  

Un asunto adicional que se proyecta para el 2021, con el fin de consolidar el proyecto “Empleos para construir futuro”, tiene que ver con la promoción del balance entre la vida laboral y las labores de cuidado, entendiendo que la división de esas tareas, sigue recargada en las mujeres, y de modo especial en las mujeres víctimas, lo cual, puede incidir en la presencia de barreras laborales para acceder a oportunidades laborales y de desarrollo profesional.    

(Fin/AMA/GCI/LMY)