Oct
11
2018

Niñas se ‘tomaron el poder’ en celebración de su día

“Basta de discriminación”, fue el mensaje de una de ellas en Chocó. Así se vivió el Día Internacional de la Niña.

BOGOTÁ, D.C.BOGOTÁ, D.C.

Con estrategias de ‘toma de poder’ y otros actos simbólicos se buscó despertar el liderazgo en las niñas desde la temprana edad. El propósito es desafiar las percepción de que el liderazgo es una búsqueda masculina y exigir que las mujeres jóvenes tengan lugar en los principales órganos de toma de decisiones.

Por eso, una de las iniciativas fue invitar a niñas víctimas a asumir las riendas de entidades. En Chocó, una fue directora territorial de la Unidad para las Víctimas, y en el Valle, otra fue secretaria de Paz Territorial y Reconciliación del departamento.

El Día Internacional de la Niña fue declarado por la Organización de Naciones Unidas hace 7 años, con el propósito de reconocer los derechos de las niñas y a su vez lograr el empoderamiento de las niñas en el mundo.

La Unidad para las Víctimas es el socio principal del proyecto ‘Liderando por la Paz’ implementado por la Fundación PLAN y financiado por el gobierno de Canadá a través de Global Affairs Canadá. Este proyecto aporta a que las niñas, niños, adolescentes y jóvenes víctimas del conflicto armado, ejerzan sus derechos a la participación, la protección y la reparación integral.

Como parte de ese proyecto, se realizaron las siguientes iniciativas en diversas regiones del país:

En Chocó: ‘No queremos más desigualdad’

Con una toma simbólica en la sede de la Unidad Territorial para las Víctimas Chocó, los funcionarios de la Unidad le dieron la bienvenida a Sofi Marleny Murillo Ibarguen, de 15 años, que ejerció el rol de directora por un día.

“No queremos más desigualdad en Colombia, ya basta de discriminación hacia la mujer, merecemos ser escuchadas y trabajar para nuestra sociedad”, dijo la joven. “Me interesó participar en esta toma simbólica porque así iniciamos la lucha por nuestros sueños y nuestro derecho a la igualdad”, manifestó la estudiante de la Institución Educativa Rogelio Velásquez, de Quibdó.

Las actividades simbólicas se realizan simultáneamente en la Defensoría del Pueblo y la Secretaria de Educación Departamental del Chocó.

En El Valle: ‘Habrá paz completa cuando respeten los derechos de las niñas’

“Solo habrá una paz completa cuando se respeten los derechos de los niños y de las niñas. Queremos un país donde no seamos abusadas ni discriminadas y donde tengamos igualdad de oportunidades”.

Así se expresó Lady Jhoana Valencia, una bonaversense de 17 años que de manera simbólica asumió como Secretaria de Paz Territorial y Reconciliación del Valle del Cauca, en el marco del Día Internacional de la Niña.

Esta estudiante de décimo grado de la Institución Educativa San Rafael fue la representante de las menores vallecaucanas en este ejercicio de “toma de poder”, que tuvo como propósito contribuir a la visibilización y participación de las niñas.

Lady Jhoana es víctima del conflicto y sordomunda.

“Con la violencia, nos llenaron de miedo, de temores y hoy los niños tenemos que vivir esta realidad en nuestros territorios. Hoy que mi mensaje es escuchado, quiero hablar por todos nosotros, en especial por las niñas de Buenaventura, para que tengamos más oportunidades educativas. Hablo de niñas como yo, que necesitamos intérpretes. Yo quiero estudiar, prepararme, ser una maestra que brinde conocimiento a otras personas sordas”, dijo.

Fabio Ariel Cardozo, secretario de Paz Territorial y Reconciliación del Valle, precisó que en “sociedades machistas, con culturas patriarcales, es indispensable que sepamos responder al cumplimiento de los derechos de las niñas. Hoy hago entrega simbólica de mi cargo a Lady y destaco su capacidad de reflexión y su liderazgo”.

En Barrancabermeja: ‘Una por ellas, una por mí’

En las instalaciones de los diez puntos de atención adscritos a la dirección territorial de la Unidad para las Víctimas en el Magdalena Medio, se realizaron actividades para celebrar el día internacional de la niña.

Uno de los ejercicios fue el ritual de la igualdad, que se debía tener en cuenta para sumarse a la celebración y que consistía en dibujar una línea en su mejilla diciendo: “una por ellas”, y dibujar otra segunda línea debajo diciendo: “una por mí”. El objetivo era hacer que los asistentes reflexionaran que juntos es posible hacer un llamado por la igualdad de las niñas.