"Paz Wear":

cuando la paz llega a los tejidos gracias a las víctimas

por: Paula Carrillo

Para que la paz llegue a Colombia, hay que llevarla hasta en la ropa. Esa es la filosofía de ‘Paz Wear’, una empresa de confecciones creada por el desplazado Jader Zuleta, quien lleva en camisetas blancas su mensaje de reconciliación.

Una gorra blanca con la marca Paz Wear acompaña al empresario Jader Zuleta a todos sus eventos. Una gorra que genera expectativa donde va, en momentos en que el gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC-EP acaban de firmar un acuerdo para poner fin a un conflicto armado de más de 50 años.

Él también viste de blanco. Tiene claro su convencimiento, pero no solo de puertas para afuera -o de camisetas y gorras para afuera-. Zuleta, quien salió del país en 1998 por amenazas y regresó en 2002, construye una oportunidad para que las víctimas del conflicto armado se sobrepongan a las cicatrices de la violencia.

Venía a hacer mis citas a Colombia esporádicamente, cada seis meses, pero a escondidas”

Paz Wear tiene prendas competitivas, con altos estándares de calidad, pero con un valor agregado: una historia que contar”, dice Zuleta con una sonrisa. Creada hace dos años pero instalada como “proyecto real” hace seis meses en Ibagué, la marca cuenta con “25 personas vinculadas, entre operarios y directivos de proyecto”, agrega.

Su “principal finalidad es darles empleo a estas personas. Que sea una alternativa, una solución para su proyecto de vida”, insiste este tolimense de 55 años y cuatro hijos –todos empresarios-.

Zuleta siempre fue emprendedor del sector textil en su ciudad natal pero tuvo que escapar “de la noche a la mañana” con toda su familia. Ante la sombra del secuestro por parte de la guerrilla, él y sus parientes vivieron durante cuatro años en Costa Rica.

“Venía a hacer mis citas a Colombia esporádicamente, cada seis meses, pero a escondidas”, confiesa Zuleta, fundador de la empresa de confecciones CP Company, con décadas de trayectoria y más de 35 tiendas en el país.

“Vimos lo que es, de un momento a otro, tener su nido de vivienda en un lugar e ir a otra parte y no tener nada”, explica.

Después de seguir clandestinamente el desarrollo de su empresa inicial, y de hacer parte de las casi 200.000 víctimas del Tolima, según el Registro Único de Víctimas, Zuleta decidió regresar.


La paz llega a los clósets colombianos

Esa experiencia marcó a Zuleta, quien destila sencillez. “Quise volver porque era lo que anhelaba: vivir en mi tierra y colaborar para que en mi país floreciera la paz”, afirma.

Él mismo puso la semilla: ‘Paz Wear’, que produce camisetas para hombre y mujer y se comercializa en los puntos de venta de CP Company y por internet. Pero no sólo eso: también perfiló las ilusiones de quienes alguna vez lo perdieron todo.

Su idea es abrir otras sedes en municipios golpeados por el conflicto armado, una vez se firme el acuerdo final con las FARC-EP, y dar trabajo no sólo a víctimas sino también a quienes dejen las armas, como esfuerzo de reconciliación que guíe al país hacia la paz.

Para Zuleta “la confección tiene un potencial enorme para el posconflicto”, debido al déficit de mano de obra en el sector.

“Tengo la conciencia de qué es sufrir un desplazamiento y esto me ayudó con mi vocación social. Fue cuando decidimos fundar este proyecto con víctimas”, insiste.

Por eso, el tolimense se vinculó a una alianza público-privada liderada por la Unidad para las Víctimas, denominada “Pespuntes para la paz”. La iniciativa ha beneficiado a más de 1.400 sobrevivientes del conflicto en el territorio nacional y en ella participan, además de instituciones como el Ministerio del Trabajo y el SENA, otros emprendedores que superaron el desplazamiento forzado.

“Unir esfuerzos, ideas, y dar frutos, genera los mejores resultados”, asevera este líder, amante del deporte, que trabaja por el fin del conflicto desde los hilados y bordados de las prendas de vestir.