Escudo de Colombia y texto de la Unidad para las Víctimas

Se instaló la placa en honor a Zoilo de Jesús Rojas, por cuya desaparición el Estado pidió perdón

La imagen conmemorativa se ubicó en la Casa de Justicia del municipio de San José del Fragua, Caquetá, de donde era oriundo Zoilo y donde todavía vive su familia.

La imagen conmemorativa se ubicó en la Casa de Justicia del municipio de San José del Fragua, Caquetá, de donde era oriundo Zoilo y donde todavía vive su familia.

Este martes, 20 de febrero, continuó el reconocimiento a Zoilo de Jesús Rojas, desaparecido en diciembre de 1982 presuntamente a manos de miembros del Ejército Nacional y hechos por los que el Estado colombiano pidió perdón y aceptó responsabilidad en diciembre del año pasado.

En ese momento, el ministro de Justicia, Néstor Iván Osuna, en representación del Gobierno nacional, pidió perdón de manera pública y reconoció la responsabilidad internacional del Estado colombiano por la falta de investigación de los hechos.

Además de ese acto, se acordó que se debía instalar una placa conmemorativa para que este atroz hecho nunca se olvide y sea garantía de no repetición.

La placa se instaló en la Casa de Justicia del municipio de San José del Fragua de donde era oriundo Zoilo de Jesús y donde todavía viven varios de sus hijos.

A la instalación asistieron dos de los hijos del señor Zoilo, Carlos y Olimpo, así como la directora territorial de la Unidad para las Víctimas en Caquetá, Marlody Rodríguez, y delegados de la Alcaldía municipal de San José del Fragua.

Al finalizar el acto, Carlos Rojas Valderrama, hijo de Zoilo expresó su satisfacción por ver finalmente la placa instalada y dijo: “Esto es una insignia para nosotros como familia. Esta placa queda a la vista de todo el pueblo colombiano y que esto no vuelva a sucederla a nadie. Es importante que todo el mundo sepa esto”.

Al cierre, intervino Lesdy Marlody Rodríguez, directora de la territorial en Caquetá – Huila de la Unidad para las Víctimas quien concluyó: “Esta placa hace parte de una medida de satisfacción por la cual el Estado se hace responsable por estos hechos. Este proceso fue adelantado en sinergia con la Agencia de Defensa Jurídica del Estado, con el ministerio de Justicia y nosotros como Unidad para las Víctimas, acompañando a la familia. Con esta medida buscamos verdad, un reconocimiento de la memoria, pero sobre todo que haya una garantía de no repetición de estos hechos”.

Resaltar el poder transformador de las víctimas del conflicto armado es una de las apuestas más importantes de la Unidad para las Víctimas. Seguimos trabajando para dignificarlas y reconocer su capacidad de cambiar las condiciones de vida de sus familias, comunidades y territorios; son las víctimas del conflicto armado quienes hoy deben tener la palabra, pues son quienes han dado segundas oportunidades y son el referente ético y moral para guiar al país hacia la Paz Total.