Perfil de la directora

Yolanda Pinto de Gaviria es abogada, oriunda de San Gil (Santander). Tiene una amplia trayectoria en el sector público, que incluye, entre otras actividades, haber sido asesora jurídica de entidades públicas, secretaria de Gobierno de Valledupar, directora de Relaciones Industriales del Ministerio de Obras Públicas y Transporte y asesora del Ministerio de Transportes de la República del Perú.

Fue Senadora de la República entre 2007 y 2010 y desde hace mucho tiempo viene trabajando por la paz del país.

En el 2000, acompañó a su esposo, el entonces gobernador de Antioquia, Guillermo Gaviria, en la campaña por la NoViolencia, con la que proponían una actitud de respeto por los derechos humanos y la búsqueda de soluciones pacíficas a los conflictos como alternativas ante la difícil situación humanitaria que vivían el departamento y el país en ese momento.

Tras el asesinato de su esposo por parte de las Farc, en un fallido operativo de rescate, manifestó de inmediato, pese a su dolor, su disposición a perdonar. “Yo lo único que dije ese día fue: ‘Mi corazón no se va a llenar de odio. No voy a dejar que entre el odio en mi corazón’”, explicó.

Desde entonces, continuó trabajando intensamente por la libertad de todos los secuestrados y la búsqueda de un acuerdo humanitario y posteriormente apoyó, como lo hizo la gran mayoría de las víctimas, la negociación de paz con las Farc.

“Gracias por haber permitido que mis nietos, al igual que todos los niños del país, puedan vivir en un país diferente del que nos tocó a nosotros”, le dijo al Presidente Juan Manuel Santos después de la firma del acuerdo.

Ahora, como Directora de la Unidad para las Víctimas, su propósito es que los sobrevivientes del conflicto estén en el centro de la implementación del acuerdo de paz, como ya lo estuvieron durante la etapa de negociación.

“Somos 8 millones de colombianos que vivimos el impacto del conflicto, no con las Farc solamente, sino con todos los actores al margen de la ley. Somos el 15% de la población. Vamos a abrazar el acuerdo y no dejaremos que nadie nos quite lo que hemos logrado”, afirma y recuerda que son precisamente las víctimas las mayores beneficiarias de lo acordado en La Habana.

Va a trabajar por fortalecer el carácter integral de la reparación, entendiendo que esta no se trata solo del pago de una indemnización sino que incluye la atención que reciben las víctimas en materia de salud, educación, empleo y generación de proyectos productivos, la cual les permite mejorar sus condiciones de vida.

“La Ley de Víctimas permite devolverles a las víctimas la paz, la confianza, la tranquilidad y su liderazgo. Yo sé que para ellas es muy doloroso lo que pasó, pero este esfuerzo se está haciendo para que ellas puedan seguir adelante”.

Entre sus principales propósitos estarán reforzar la labor que la Unidad hace en materia de atención psicosocial, para apoyar la recuperación emocional de las víctimas, y trabajar de manera más coordinada con alcaldes y gobernadores, así como con todas las entidades del Estado que tienen responsabilidades en materia de reparación.

“Esto es para que lo hagamos entre todos. Vamos a trabajar de la mano con las entidades nacionales y territoriales por la reparación”.