Abr
07
2017

Córdoba se solidarizó con los sobrevivientes del conflicto armado

Las víctimas, el acuerdo de paz con las FARC, la reconciliación y la superación personal fueron los protagonistas de la conmemoración del Día Nacional por la Memoria y Solidaridad con las Víctimas, este viernes en la capital cordobesa.

CÓRDOBAMONTERÍA

“Se podría decir -como lo entona nuestro Himno Nacional-, que ‘ha cesado la horrible noche’. En adelante, necesitamos en Montería, en toda Córdoba y en Colombia en general que gocemos de ‘la gloria inmarcesible’ y del ‘júbilo inmortal’ que el país puede prometer, por primera vez, en más de 50 años de violencia”.

Así, Manuel Pacheco, director territorial de la Unidad para las Víctimas en Córdoba, homenajeó a las víctimas durante los actos de conmemoración del Día Nacional por la Memoria y Solidaridad con las Víctimas.

Con estas frases esperanzadoras y con la confianza puesta en los Acuerdos de Paz, el funcionario dio la bienvenida a las víctimas del conflicto armado, a representantes de diferentes sectores del Gobierno, de la Alcaldía y de la sociedad que asistieron al tributo para los más de ocho millones de víctimas.

Un conversatorio, un dramatizado y un acto simbólico fueron las actividades que enmarcaron la jornada que se caracterizó por el reconocimiento por parte de la sociedad a la causa de las víctimas, de la importancia de los Acuerdos, de la reconciliación y de la superación.

“Como víctimas queremos mostrar a las otras víctimas que uno puede salir adelante con o sin ayuda. La violencia nos marcó, pero uno no puede quedarse toda la vida en que ‘yo soy víctima’ y que ‘no tengo derecho a nada más’; nosotros también podemos recuperarnos”, afirmó Álvaro Álvarez, de 52 años de edad, sobreviviente de dos desplazamientos causados por la guerrilla y por las autodefensas, y representante de la Mesa Nacional de Víctimas.

Tal es el optimismo de Álvarez, que su punto de vista sobre el desplazamiento sufrido difiere de la experiencia de otras personas. “Aunque no puedo decir que el conflicto no fue malo, le agradezco a Dios ya que para algunos fue para bien porque en las veredas nuestros hijos por mucho llegaban sólo al grado quinto de educación·, dice.

“Ahora tengo una hija que estudia séptimo semestre de Ingeniería Civil en la universidad, becada por el Fondo de Reparación de la Unidad para las Víctimas, y es la mejor estudiante, y para mí eso es motivo de orgullo”, añadió este hombre. “Incluso yo también estudié, siendo adulto, Construcción, Contabilidad y Finanzas, y la idea es estudiar Comunicación Social”, enfatizó.

Luisa Fernanda Galván, de 23 años, y víctima de desplazamiento, opinó: “gracias a Dios y a este conflicto armado soy la persona que hoy soy: emprendedora, con mucho ánimo para continuar y que quiere que sus semejantes se superen, que vean que la vida no se acaba con el conflicto, que sí nos marca, pero que nos permiten ser ejemplo y el motivo de la fuerza para superarnos”.

“Pensemos en nuestros hijos, pensemos en el futuro, busquemos el lado positivo a las cosas, no es fácil, pero tampoco imposible”, enfatizó.

A su turno, Edgar Francisco Estudillo, periodista de 62 años de edad, que por su trabajo sufrió atentados causados por grupos paramilitares, va más allá. Por su profesión, siente la necesidad de dar la cara a las víctimas: “Los periodistas también le tienen que pedir perdón a la sociedad por su silencio, por su cobardía; la prensa colombiana en un momento determinado va a tener que pedir perdón”, puntualizó.