Mar
13
2019

Mujeres víctimas de desplazamiento son ejemplo de emprendimiento en Urabá-Darién

En el 2018, mujeres víctimas de desplazamiento fueron beneficiadas con Esquemas Especiales de Acompañamiento Familiar, que hacen parte del protocolo de retornos y reubicaciones de la Unidad, con los cuales pudieron fortalecer sus iniciativas de negocio y generación de ingresos, y superar sus carencias habitacionales.

ANTIOQUIAAPARTADÓ

El año pasado, 18 mujeres fueron beneficiadas con el apoyo a iniciativas de emprendimiento ofrecidas por la Unidad para las Víctimas Urabá-Darién. Mediante los Esquemas de Acompañamiento Familiar a población desplazada, estas residentes de los municipios de Apartadó, Turbo y Necoclí, se convirtieron en ejemplo de superación y emprendimiento.

Sonia Morales y Celi Yenis López, ambas habitantes del barrio Obrero del municipio de Apartadó, fueron beneficiadas con la entrega de dotaciones para materializar sus iniciativas de generación de ingresos.

Con la alegría que siempre refleja su rostro, Sonia atiende su salón de belleza, acompañada de su hijo en este espacio que le ha permitido sostenerse después del desplazamiento: “Me siento muy bien, me veo diferente, pienso que si queremos lograr algo también tenemos que tratar de salir adelante y no quedarnos en el error que porque fui víctima quedarnos ahí, no, hay que luchar y superarnos con ayudas o sin ellas, hay que aprovechar cualquier taller, programa que nos ofrezcan, no quedarnos lamentándonos de nuestra condición”.

El buen uso que la ha dado a la dotación es evidente cuando se visita el lugar, que cuenta con los elementos entregados, indispensables para el buen funcionamiento del salón de belleza, único en la cuadra del bloque 1 en el barrio Obrero.

Celi Yenis, también del Obrero, recibió como dotación máquinas de costura. Aunque se dedica a un oficio muy diferente al de Sonia, las dos son ejemplo de emprendimiento. Yenis, incluso, es fuente de empleo ya que reconoce que en diversas temporadas estudiantiles o de gran demanda requiere apoyo. “Estoy muy agradecida con la Unidad porque además pude adecuar mi casa y ampliar el taller de costura”, dice Yenis.

Como ellas, otras 16 mujeres lograron materializar sus iniciativas de negocio, entre ellas, alquiler de lavadoras, misceláneas, tiendas, y otros proyectos productivos. Todas se han consolidado en lo económico con su fuente de ingreso y sostenimiento, y ayudan a otras personas sobrevivientes del conflicto armado que hacen parte de estos proyectos.

Elizabeth Granada Ríos, directora territorial de la Unidad para las Víctimas en Urabá-Darién, resalta la iniciativa que han tenido estas mujeres: “Con gran satisfacción estamos evidenciando que estos y otros proyectos han salido adelante y se han sostenido, que estos sobrevivientes han aprovechado de la mejor manera para ellas y sus familias estos implementos entregados; como ellas se espera que cada vez sean más las personas que logren pasar del asistencialismo a la inclusión social y se conviertan en personas emprendedoras”.