Dic
29
2017

“Los Embera somos gente de paz”: Saúl, líder de esa comunidad

La Unidad para las Víctimas realizó una actividad enfocada a la protección de los derechos culturales de las comunidades Embera asentadas en el albergue de esta población en Bogotá. La actividad, benefició a más de 200 personas.

BOGOTÁ, D.C.BOGOTÁ, D.C.

Más de 200 indígenas Embera, entre adultos y niños, participaron en un encuentro cuyo objetivo fue generar un espacio de integración donde pudieran rescatar su cultura y sus tradiciones. Los miembros de este pueblo indígena habitan en el albergue de la Unidad para las Víctimas en la ciudad de Bogotá y fueron víctimas de desplazamiento forzado, entre otros hechos.

En el Parque de los Novios, la comunidad preparó una muestra con danzas y música tradicional, acompañada de una olla comunitaria que disfrutaron en familia. Además, los niños y niñas gozaron de actividades recreativas las cuales permitieron tener una experiencia diferente a su cotidianidad.

Este día aportó al fortalecimiento de prácticas culturales y propició un espacio para que se conectaran de nuevo con sus tradiciones, pues su identidad cultural se ha venido deteriorando por causa de la desterritorialización.

“Nosotros, los Emberas somos gente de paz. Esperamos para el otro año poder estar en nuestro territorio, con nuestras familias”, expresó Saúl, uno de los líderes de los Embera Katio radicados en la capital del país.

Desde el año 2012 se han venido realizando esfuerzos para la garantía de derechos a la población Embera inscrita en el Registro Único de Víctimas, con los cuales se busca garantizar alojamiento, alimentación, planes de salud, kits de aseo y transporte. Adicionalmente, en conjunto con el Distrito, se garantizan cupos escolares en los colegios aledaños a su ubicación temporal para los niños y niñas en edad escolar.

Con estos espacios la Unidad para las Víctimas busca garantizar los derechos propios de esta población e incorporar el enfoque diferencial para contribuir a mitigar los efectos adversos generados por la situación de vulnerabilidad y fragilidad social. Mientras tanto, se concretan las acciones encaminadas al retorno de la población a sus sitios de origen o su reubicación definitiva, atendiendo a la voluntariedad de la población.

Adicionalmente, la entidad promueve, en favor de la comunidad, la observancia de normas mínimas de convivencia con el fin de generar un ambiente de armonía y respeto comunitario, y trabaja por brindar una solución de continuidad en la atención a esta población, en aras de lograr la implementación del Decreto 4633 de 2011.