Abr
18
2017

La Federación Nacional de Cafeteros y la Unidad firman convenio que ayudaría a reparar 112.000 víctimas cafeteras

Este compromiso representa los intereses de más de 500.000 familias cafeteras de Colombia, especialmente a las afectadas por el conflicto armado.

BOGOTÁ, D.C.

El acuerdo firmado entre la Unidad para las Víctimas y la Federación Nacional de Cafeteros es un claro ejemplo de cómo el sector privado puede involucrarse y aportar de manera significativa a la reparación de las víctimas.

“La tarea de la reparación es enorme. No se puede hacer solo desde el Gobierno. Debe involucrarnos a todos. A las víctimas, por supuesto, pero también al resto de la sociedad. Hoy en día, el acompañamiento del sector privado tiene más validez que nunca”, manifestó el director de la Unidad para las Víctimas, Alan Jara.

La alianza público-privada que surge del convenio se orienta, entre otros objetivos, a “mejorar las oportunidades productivas, de generación de ingresos y de negocio de las víctimas cafeteras que se prioricen” y a “priorizar acciones para lograr el adecuado acompañamiento de las víctimas cafeteras a los diferentes planes, programas y proyectos que se implementen”.

Entre otras acciones, prevé realizar cruces de información para identificar víctimas cafeteras a priorizar, apoyar la construcción de una política de comercio justo que favorezca a las víctimas productoras y capacitar a miembros de la Federación en temas relacionados con la política pública de víctimas.

En Colombia hay 112.910 víctimas cafeteras, en 21 departamentos. El 68,5% de ellas son hombres y el 31,5%, mujeres. En algunos lugares del país casi la totalidad de la población cafetera fue afectada por el conflicto. En Peque (Antioquia), por ejemplo, el 91% de los cafeteros son víctimas, y en Samaná (Caldas), el 88% tienen esta condición.

La alianza entre la Unidad para las Víctimas y la Federación de Cafeteros permitirá beneficiar no solo a las víctimas cafeteras, sino a otras víctimas que vivan en zonas cafeteras.

“Cuenten con nosotros. Este convenio nos da la oportunidad de poner nuestra experiencia y toda nuestra capacidad de ejecución en favor de la reparación de las víctimas. Creemos que en lo que está haciendo la Unidad está buena parte de la semilla de lo que será la construcción de la paz en el país”, manifestó Roberto Vélez, gerente general de la Federación.

Vélez destacó que la organización ha sido un motor en el desarrollo del campo colombiano desde el siglo pasado, y ahora, en esta etapa de posconflicto, tiene mucho qué aportar.

Piedad Cárdenas, productora de café en Huila y víctima del conflicto, beneficiaria de los programas de atención sicosocial y apoyo a la inversión de la Unidad para las Víctimas, dio su testimonio durante la presentación del convenio.

“Es fundamental el apoyo. El dinero y la tierra no lo son todo. Se requiere orientación”, señaló.

Cárdenas, que sufrió el secuestro de su padre, un atentado contra su hermano y tuvo que desplazarse con buena parte de su familia, puso en marcha, con el acompañamiento de la Unidad, una productora de café de origen que vincula a 11 trabajadores de manera directa y a 30 familias caficultoras, de manera indirecta. “El café tiene un efecto multiplicador. Cobija a muchas personas”, afirmó.

El convenio, que tendrá un tiempo de ejecución de cinco años, incluye además la participación de la Federación en la campaña “Siembra vida, siembra paz”, liderada por la Unidad para las Víctimas, con la que se busca sembrar ocho millones de árboles en varias regiones del país, como homenaje a las víctimas.